sábado, 20 de febrero de 2016

ESPACIOS PARA RECOGERSE

Seguro que todos recordamos esos momentos de juego en nuestra infancia en que sólo necesitábamos unas cortinas y un sofá, o mover un par de sillas del cuarto de estar, cuatro piedras y unos palos alrededor de un árbol... y ya teníamos nuestro refugio, en el que inventábamos mil historias.

También en el cole, cualquier rinconcito les basta para crear su mundo, para jugar de manera íntima sin sentirse molestados, pase lo que pase a su alrededor.

Probadlo en casa. Basta con echar una sábana vieja en cualquier esquina, esconderse con una linterna, sujetarla con un par de pinzas... y a ver qué pasa.

Ningún juguete, por fantástico que parezca,  podrá sustituir estos instantes.



No hay comentarios:

Publicar un comentario