sábado, 18 de febrero de 2017

ME ABURRO...



No es muy habitual oír en las aulas de infantil una queja de aburrimiento, pero algunas veces, nos llegan. Me preocupa cuando lo oigo, y pienso si  les estaré ofreciendo los estímulos suficientes para su desarrollo, aprendizaje, divertimento...
Pero creo que la razón es el exceso.  La mayoría de los niños y niñas de hoy en día -en nuestro mundo occidental-, tienen tanto y de forma tan inmediata son satisfechos sus deseos, que a veces no son capaces de disfrutarlo.
Y entonces observo que la cosa más nimia -unos cartones, papeles de colores- les empuja a desarrollar activamente su creatividad; de pronto tienen entre sus manos un avión, un gigante, una enorme mariposa, o construyen un rascacielos al que van incorporando personajillos que suben y bajan...

Todo, ellos solos, con la única ayuda del adulto para alcanzar los lugares a los que aún no llegan.

Y ahí seguimos nosotros, tratando de darles la luna, cuando lo que nos están pidiendo únicamente es acompañarles en el viaje.

¿Aprenderemos algún día?









1 comentario:

  1. Los niños no dejarán de sorprendernos y de enseñarnos cada día.

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